jueves, 7 de enero de 2016

DESVIRGAR UNA AMISTAD....por Blur

En mi mente lo había imaginado en numerosas ocasiones... 


     Para desvirgar una amistad se necesita un amigo italiano que venga a visitarte para ver cómo te va la vida, a ser posible bastante elegante, guapísimo y con mucho porte...

    La noche comenzó como se esperaba, hicimos una pequeña cena-fiesta en casa donde concurriamos alrededor de ocho personas, ninguna de este ambiente (de momento).

     La cena transcurrió tal y como imaginábamos, entre tortilla y diferentes vicios, estábamos preparados para salir por Madrid. Decidimos ir por Chueca, gran barrio en el que después de año y pico nos manejamos estupendamente. A medida que el alcohol drenaba nuestros cerebros mi excitación y por alusiones, la de Alice iba creciendo...

    Fue una noche de las más interesantes que hemos vivido. Nuestros amigos intentaban ligar con otras personas, nosotros en cierta manera también, subidas, bajadas, miradas, ironías, atrevimientos, todo sumaba y todo subía. Alice y yo sabíamos perfectamente que algo iba a suceder esa noche, los dos lo pensábamos y los dos lo deseábamos. Ella deseaba incluir a nuestro amigo M. entre su lista de trofeos y yo deseaba que así fuera, solamente era cuestión de tiempo. 

     Cuando el reloj marcaba unas horas en las que la mayoría de la gente juega sus últimas cartas, nosotros comenzamos a jugar las primeras. En medio de todo el mundo y después de mucho pensarlo durante años y de poco pensarlo en ese momento me acerqué  nuestro amigo y le susurré al oído...¿te follarías a mi mujer?. El respondió con una media sonrisa y me dijo... -Claro tio, está buenísima, ¿pero no va afectaros eso en vuestra relación?. Le cogí de la mano y le acerqué hasta Alice, entonces le comenté en voz alta a mi esposa.. Alice, ¿te importaría besar a ...?... no pude terminar la frase y mi chica se abalanzó como mejor pudo hasta nuestro amigo, y le besó, vaya que si le besó... un beso tierno y sucio, largo y apasionado, de los que a mi me guestan, en medio de la música, iniciando lo que todos esperábamos... 

    Él quedó bastante sorprendido, asombrado y caliente. La noche continuaba, los tres sabíamos perfectamente que acabaríamos juntos, pero aún no era el momento. Continuamos en la discoteca y aún nos dio tiempo a conocer a otra chica con la que estuve charlando unos minutos, acabé besándola y presentándole a mi amor, ella me confesó que hacía rato que ya la había observado y que se moría de ganas de besarla, que nunca había tenido una experiencia con otra mujer. Alice se acercó y también se besaron, yo no podía estar más caliente en esos momentos... pero ese no era el objetivo de la noche. 

     Cambiamos de discoteca y entramos en otra. Los besos entre M y Alice se sucedían durante toda la noche. Era tremendamente excitante ver como un amigo con el que he compartido muchas horas de mi vida, intentaba follarse a mi mujer. Con calma, sin prisa, disfrutando de todo...En un momento conseguí que los tres pasáramos al baño. Allí, le pedí a M que comprobara si realmente Alice estaba mojada... es algo que me encanta hacer, porque sé de lo que es capaz mi mujer cuando se siente amada por dos personas y también sé que ellos suelen quedarse sorprendidos de la capacidad que tiene para mojarse. M introdujo sus dedos entre las piernas de Alice y una vez más exclamó... - joder, realmente está empapada....


    Como aún no era hora de irse, antes de llevarnos a M a casa, conocimos a otra chica en la disco. Nos pasamos un buen rato enrrollándonos los tres, con besos a tres bandas, y con una calentura extrema. Ella nos decía que su novio estaba en el piso de arriba esperándola, pero que no podía dejar de besarnos. Realmente mi excitación en ese punto era máxima... me encantaba besarla y me encantaba que mi mujer también lo hiciera. Nos recostábamos sobre la pared los tres, con ansia, con deseo, con lujuria... una experiencia que de haber terminado nos hubiera dado mucho juego, pero tampoco era el objetivo de la noche...

     Decidimos pasada una hora que era el momento de ir a casa. Salimos de la disco y cogimos un taxi. Yo me hice pasar por el amigo de Alice, y nuestro amigo por su novio. Mientras se comían sus boquitas en la parte de atrás del taxi, yo charlaba con el taxista y me quejaba porque mis amigos iban a follar en casa y a mí me iban a dejar solo... que cosas...

    Al llegar a casa encendimos unas velas, pusimos la calefacción y comenzamos a hacer lo que mejor se nos da... follar...

    La sesión duró alrededor de dos horas, fue un polvo sin prisa, muy lento, con muchísimos besos, abrazos y sexo oral. Vi a Alice realmente entregada, estaba disfrutando como una niña. Yo sabía que M le encantaba y también sabía que a M le encantaba Alice. A mí me encantaban los dos... 

     Comenzaron ellos, besándose mientras yo quitaba la ropa de mi chica, algo que siempre suelo hacer para entregarla a sus amantes, aunque nada más terminar de hacerlo pude ver como ella se agachaba y buscaba con insistencia el miembro de M. Decidí dejarles intimar mientras iba a por agua, se les veía felices, entregados. Una ola de gemidos inundaba la habitación, yo era feliz, ellos también, ¿qué más se puede pedir a la noche?

     Después de muchos mimos y besos, era el momento de la penetración. Algo muy serio para mí. Cuando alguien penetra a mi mujer siento dentro de mi pecho una sensación de libertad y excitación que no puedo describir con palabras. Escuchar los gemidos de mi chica mientras es otro el que le proporciona placer roza mi máxima excitación. Y allí estaban ellos, y allí estaba yo... los dos chicos sentados, ella pasando de uno a otro... fumábamos a turnos, follábamos a turnos, reíamos a turnos... todo fue perfecto.

   Dentro de los millones de flashes que tengo de este trío, el que más me pone, y sin lugar a dudas es porque me lo proporcionó Alice, es el siguiente. Ella sentada encima de nuestro amigo M después de mover sus caderas metiendo y sacando su coñito por la polla de nuestro amigo... con su mirada clavada en los ojos de su amante y jadeando como una loca, en ese momento le digo, Alice, ahora fóllame y a mí, a lo que responde, si cariño, claro que si, mientras sigue follándoselo a él... y me mira, y no viene, y me mira y no viene, y sigue, y sigue follándoselo a él, y sonríe, y me quiere, y sigue follándoselo, y me mira y me guiña un ojo, y sigue follándoselo, y me besa y me pone una mano en el hombro y sigue follándoselo.... y gime con otra polla, y se recrea y por eso me encanta...


     Seguimos nuestro viaje juntos, a la vista de nadie y de todos, como dos gatos por los tejados...



     



2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Buena manera de comenzar el año... ;)

    Jack,

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