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lunes, 9 de enero de 2017

LA CUADRATURA....por Blur

Hace ya algunos años que empezamos a escribir este blog, y después de tantas experiencias uno se da cuenta de todo lo que puede evolucionar una pareja... ahora, miramos atrás orgullosos de nuestros inicios inciertos y mucho más firmes en nuestras convicciones.

Esta navidad ha sido muy productiva en lo que a todo se refiere. El equilibrio de una pareja bajo nuestro punto de vista reside en saber estar en todas las ocasiones, y la navidad es una época en la que tienes oportunidades de cuidar muchas cosas. A tu familia, a tus amistades, a tu pareja y a tu sexualidad...

Durante estas vacaciones hemos sido capaces (no sé si por casualidad o acierto) de llevar a cabo tres experiencias muy diferentes y a la vez muy parecidas. Hacer un trío con un chico, un trío con una chica y mantener una sesión conjunta con otra pareja. Nosotros, aunque "liberales" somos muy clásicos. No nos va mucho el intercambio y no nos gusta esa palabra, ya que para intercambiar están las mercancías. Nos agrada mucho más el compartir sexo con otras personas, pero sin disper-sexarnos.

Las similitudes que encontramos en las tres relaciones son claras. Personas de mucho talante, extremada simpatía, infinitas ganas de jugar y pasarlo bien, inquietudes por descubrir qué significa estar con una pareja y sobretodo, mucha mucha complicidad.

Mis sensaciones una vez acabada la "faena" ya no son dudosas. Nos gusta mucho follar, entre nosotros y junto a otras personas. Quizá encontramos en los tríos la cercanía mucho más accesible, pero también es cierto que cuando tienes química y la otra pareja está en la misma línea, esta cercanía también está presente, y eso... mola.

La primera relación fue con un chico, con el que ya habíamos estado anteriormente. Una persona elegante y bien construida tanto física como mentalmente. Esa noche habíamos quedado a cenar con unos amigos, e inventamos un juego cómplice con él. Pasaría por el bar de casualidad y a partir de ahí debíamos unirlo a nuestra cena de manera elegante pero sin que se notara mucho lo que vendría después. Y aunque la suerte estuvo de nuestro lado y nuestros amigos se cansaron justo tres minutos antes de que él llegara, el resto de la sesión no es cuestión de suerte. 
Llegamos a casa y nos comportamos como adolescentes... jugamos a las cartas, quitándonos prendas mientras nos bebíamos una copa de ginebra. La cosa se fue calentando y no sé como, pero nuestro amigo acabó penetrando a Alice encima de la mesa, a cuatro patas durante unos largos veinte minutos. Yo me sentía orgulloso, porque desde que nos iniciamos, el acto en el cual se follan a mi mujer es algo que me excita sobremanera, y si a esto añadimos la complicidad con nuestro invitado en este sentido, la excitación si cabe es máxima. Una larga sesión de sexo como larga (y gorda) era la polla de nuestro querido amigo. Disfrutaba con cada gemido y con cada profunda penetración. Disfrutaba mientras mi esposa me miraba tumbada en la mesa y disfrutaba mientras veía avanzar poquito a poco las patas de la mesa acercándose peligrosamente al final de la habitación y al final del orgasmo de los dos maromos que allí estábamos. Uno follando como un loco, el otro mirando y machacándosela a conciencia. Alice nos atendió estupendamente a ambos, conjugábamos las dos pollas para ella, un rato uno otro rato otro, como un tornillo sin fin, mientras ella no paraba de gemir. Descansamo solamente unos minutos mientras charlábamos de música y veíamos diferentes artistas contemporáneos en la tele... hasta que la cosa se volvió a calentar, y allí hubiéramos seguido hasta la eternidad... es increible como gimes Alice...


La segunda relación surgió de una cálida tarde de pub... Durante una comida larga con amigos llegamos a un bar donde por casualidad conocimos a una chica extremadamente simpática a la par que guapa. Ella tenía pareja y no recuerdo bien (por la cantidad de copas) como empezamos a charlar del mundo liberal. Ella estaba totalemente sorprendida con nuestra actitud, así que las ganas de comerse a Alice comenzaron a brotar y decidimos después de muchos viajes al cuarto de baño a escondidas que debíamos quedar al día siguiente en un hotel a la espalda del mundo... Era su primera experiencia y nosotros charlábamos antes sobre los nervios que manifestaba nuestra invitada. Sabíamos perfectamente como se sentía, porque años atrás éramos nosotros los que nos sentíamos así. Al llegar al hotel nos bebimos alguna botella de vino fresquito mientras nos calentábamos por dentro. Es realmente interesante escuchar a una persona liberarse en el terreno sexual con nosotros. Contarnos todo lo que le gustaría y hacernos partícipes de su primera vez. Es un orgullo colaborar en esta causa y a la vez disfrutar mucho mientras lo hacemos. Una vez terminada alguna botella, las chicas empezaron a liarse. Alice sentada en una silla y nuestra amiga sobre la cama. En sus ojos se podía reflejar que estaba en el paraíso y, por supuesto, nosotros también. Yo me senté detras de mi mujer para quitarle la parte de arriba y nuestra acompañante disfrutara, y vaya que si lo hizo. Tocaba, chupaba, lamía y se comía a Alice de arriba a abajo mientras ella se mojaba y gemía... Cambié mi posición e hice lo mismo con la otra chica. Me senté justo detrás de ella para desnudarla y que Alice comenzara a repetir la operación inversa. Los gemidos previos a los grandes gemidos no paraban de sucederse en la habitación. Mi miembro estaba cada vez más duro mientras todos nos fundiamos en besos y tocamientos. Fuimos a la cama y mi esposa y yo desnudamos por completo a nuestra amiga, después hicimos lo propio con Alice y finalmente ellas conmigo. Con pausa, disfrutando y saboreando nuestros cuerpos. (A Alice le encantaban las tetas de la otra chica, y no paraba de decírmelo). Yo sé que eso la vuelve loca, así que hacía pequeñas interrupciones para dejarlas a su antojo y seguir creciendo por dentro y por fuera... Pocos instantes después de escuchar una y otra vez lo felices que éramos y lo bien que lo estábamos pasando llegó el momento en que paulatinamente nos corrimos. Primero Alice, luego "ella" y después yo. 
Lo más bonito de esta historia es haber conocido a una mujer con tanta felicidad como nosotros, a la que los problemas no la condicionan y que está llena de inquietudes sexuales. Nosotros, por supuesto, estaremos dispuestos a ayudarla porque quizá haya sido una de las mejores experiencias que hemos tenido con una chica, conectando ambos emocional y físicamente, y además qué cojones, porque si mi mujer dice que esta buenísima y que le pone mogollón por dentro y por fuera para mí eso es lo más importante!... qué bien gimes con las chicas Alicita...




Nuestra última experiencia coincide en sus inicios con la inmediatamente anterior.., todo se fraguó el día de nochevieja en un bar, a casi última hora. Una pareja iniciándose en este mundo de locura y desenfreno pero con la primera marcha metida. Con ideas muy claras y pocos actos a sus espaldas pero con muchas ganas de investigar... y allí estaban sus exploradores guía. 
A pesar de no ser gurús en ninguna faceta, nos encontré cómodos con el asunto de la seducción y el conocer a otras personas. He llegado a la firme convicción de que lo hagas o no hagas no marcará el futuro de un encuentro sexual. Lo más importante no es el cómo sino la predisposición de todas las partes. Es como contar un chiste. Si el resto de personas no tienen sentido del humor, el chiste no triunfará, pero si por el contrario se unen cuatro personas con ganas de pasarlo bien, fácilmente se originará una orgía de risas y excesos... y así fue. 
Terminamos la noche y nos fuimos los cuatro a casa, con ideas inciertas y ganas intactas. Al llegar a casa tras comprar unas cerves en una gasolinera seguimos conociéndonos mientras poníamos música en la tele. El juego era fácil, cada uno elegía una canción y si al resto le gustaba... premiaban al que la había elegido. Entre risas la situación se fue calentando y terminamos todos degustando el sofá y los cuerpos distintos. Surgió la química porque los cuatro teníamos ganas de que los otros tres disfrutaran su momento y eso nos hacía cómplices. Todos nos mirábamos, nos tocábamos nos follábamos y nos divertíamos a lo bestia. Sin perder el control ni el contacto con nuestras parejas, y por eso, y solo por eso todos acabamos con todos. cada uno con nuestro orgasmo y con la sensación de haber hecho las cosas muy bien. Tengo dos imágenes grabadas en la retina, una de ellas es yo sentado con nuestra amiga arriba follándome despacio. Alice a mi lado con las manos apoyadas en el sofá y recibiendo fuertes embestidas por detrás a cargo de nuestro amigo. Miré a los ojos de mi mujer y me corrí porque estaba siendo follada como a mi más me gusta mientras a mí me proporcionaban placer... fue algo mágico. La otra imagen es de nuestra amiga y un servidor comiendo las tetas de Alice mientras ella se corría... justo al acabar el chico de la otra pareja muy educado nos indica que le gustaría terminar follándose a Alice a lo que ella responde... me acabo de correr, y lo que necesito ahora es que me follen un poco... siempre que corro a mi mujer, me encanta volver a metérsela diciéndole que esté tranquila que ya está aquí su polla... y eso le relaja y le excita, y vuelve a gemir.. y me encanta...









jueves, 7 de enero de 2016

DESVIRGAR UNA AMISTAD....por Blur

En mi mente lo había imaginado en numerosas ocasiones... 


     Para desvirgar una amistad se necesita un amigo italiano que venga a visitarte para ver cómo te va la vida, a ser posible bastante elegante, guapísimo y con mucho porte...

    La noche comenzó como se esperaba, hicimos una pequeña cena-fiesta en casa donde concurriamos alrededor de ocho personas, ninguna de este ambiente (de momento).

     La cena transcurrió tal y como imaginábamos, entre tortilla y diferentes vicios, estábamos preparados para salir por Madrid. Decidimos ir por Chueca, gran barrio en el que después de año y pico nos manejamos estupendamente. A medida que el alcohol drenaba nuestros cerebros mi excitación y por alusiones, la de Alice iba creciendo...

    Fue una noche de las más interesantes que hemos vivido. Nuestros amigos intentaban ligar con otras personas, nosotros en cierta manera también, subidas, bajadas, miradas, ironías, atrevimientos, todo sumaba y todo subía. Alice y yo sabíamos perfectamente que algo iba a suceder esa noche, los dos lo pensábamos y los dos lo deseábamos. Ella deseaba incluir a nuestro amigo M. entre su lista de trofeos y yo deseaba que así fuera, solamente era cuestión de tiempo. 

     Cuando el reloj marcaba unas horas en las que la mayoría de la gente juega sus últimas cartas, nosotros comenzamos a jugar las primeras. En medio de todo el mundo y después de mucho pensarlo durante años y de poco pensarlo en ese momento me acerqué  nuestro amigo y le susurré al oído...¿te follarías a mi mujer?. El respondió con una media sonrisa y me dijo... -Claro tio, está buenísima, ¿pero no va afectaros eso en vuestra relación?. Le cogí de la mano y le acerqué hasta Alice, entonces le comenté en voz alta a mi esposa.. Alice, ¿te importaría besar a ...?... no pude terminar la frase y mi chica se abalanzó como mejor pudo hasta nuestro amigo, y le besó, vaya que si le besó... un beso tierno y sucio, largo y apasionado, de los que a mi me guestan, en medio de la música, iniciando lo que todos esperábamos... 

    Él quedó bastante sorprendido, asombrado y caliente. La noche continuaba, los tres sabíamos perfectamente que acabaríamos juntos, pero aún no era el momento. Continuamos en la discoteca y aún nos dio tiempo a conocer a otra chica con la que estuve charlando unos minutos, acabé besándola y presentándole a mi amor, ella me confesó que hacía rato que ya la había observado y que se moría de ganas de besarla, que nunca había tenido una experiencia con otra mujer. Alice se acercó y también se besaron, yo no podía estar más caliente en esos momentos... pero ese no era el objetivo de la noche. 

     Cambiamos de discoteca y entramos en otra. Los besos entre M y Alice se sucedían durante toda la noche. Era tremendamente excitante ver como un amigo con el que he compartido muchas horas de mi vida, intentaba follarse a mi mujer. Con calma, sin prisa, disfrutando de todo...En un momento conseguí que los tres pasáramos al baño. Allí, le pedí a M que comprobara si realmente Alice estaba mojada... es algo que me encanta hacer, porque sé de lo que es capaz mi mujer cuando se siente amada por dos personas y también sé que ellos suelen quedarse sorprendidos de la capacidad que tiene para mojarse. M introdujo sus dedos entre las piernas de Alice y una vez más exclamó... - joder, realmente está empapada....


    Como aún no era hora de irse, antes de llevarnos a M a casa, conocimos a otra chica en la disco. Nos pasamos un buen rato enrrollándonos los tres, con besos a tres bandas, y con una calentura extrema. Ella nos decía que su novio estaba en el piso de arriba esperándola, pero que no podía dejar de besarnos. Realmente mi excitación en ese punto era máxima... me encantaba besarla y me encantaba que mi mujer también lo hiciera. Nos recostábamos sobre la pared los tres, con ansia, con deseo, con lujuria... una experiencia que de haber terminado nos hubiera dado mucho juego, pero tampoco era el objetivo de la noche...

     Decidimos pasada una hora que era el momento de ir a casa. Salimos de la disco y cogimos un taxi. Yo me hice pasar por el amigo de Alice, y nuestro amigo por su novio. Mientras se comían sus boquitas en la parte de atrás del taxi, yo charlaba con el taxista y me quejaba porque mis amigos iban a follar en casa y a mí me iban a dejar solo... que cosas...

    Al llegar a casa encendimos unas velas, pusimos la calefacción y comenzamos a hacer lo que mejor se nos da... follar...

    La sesión duró alrededor de dos horas, fue un polvo sin prisa, muy lento, con muchísimos besos, abrazos y sexo oral. Vi a Alice realmente entregada, estaba disfrutando como una niña. Yo sabía que M le encantaba y también sabía que a M le encantaba Alice. A mí me encantaban los dos... 

     Comenzaron ellos, besándose mientras yo quitaba la ropa de mi chica, algo que siempre suelo hacer para entregarla a sus amantes, aunque nada más terminar de hacerlo pude ver como ella se agachaba y buscaba con insistencia el miembro de M. Decidí dejarles intimar mientras iba a por agua, se les veía felices, entregados. Una ola de gemidos inundaba la habitación, yo era feliz, ellos también, ¿qué más se puede pedir a la noche?

     Después de muchos mimos y besos, era el momento de la penetración. Algo muy serio para mí. Cuando alguien penetra a mi mujer siento dentro de mi pecho una sensación de libertad y excitación que no puedo describir con palabras. Escuchar los gemidos de mi chica mientras es otro el que le proporciona placer roza mi máxima excitación. Y allí estaban ellos, y allí estaba yo... los dos chicos sentados, ella pasando de uno a otro... fumábamos a turnos, follábamos a turnos, reíamos a turnos... todo fue perfecto.

   Dentro de los millones de flashes que tengo de este trío, el que más me pone, y sin lugar a dudas es porque me lo proporcionó Alice, es el siguiente. Ella sentada encima de nuestro amigo M después de mover sus caderas metiendo y sacando su coñito por la polla de nuestro amigo... con su mirada clavada en los ojos de su amante y jadeando como una loca, en ese momento le digo, Alice, ahora fóllame y a mí, a lo que responde, si cariño, claro que si, mientras sigue follándoselo a él... y me mira, y no viene, y me mira y no viene, y sigue, y sigue follándoselo a él, y sonríe, y me quiere, y sigue follándoselo, y me mira y me guiña un ojo, y sigue follándoselo, y me besa y me pone una mano en el hombro y sigue follándoselo.... y gime con otra polla, y se recrea y por eso me encanta...


     Seguimos nuestro viaje juntos, a la vista de nadie y de todos, como dos gatos por los tejados...